Congelar la carne, para así poder cortarla en finísimas y traslúcidas lonchas, extendiéndolas sobre platos.
Disolver unos granos de sal gorda, junto a una pizca de pimienta, en el zumo de limón y unas cucharadas del mejor aceite. Con una brocha, impregnar la carne de esta mezcla.
Triturar las lonchas en la mayonesa hasta formar una perfecta emulsión y sirviéndose de un cucurucho de papel encerado, dibujar con esta mousse una “tela de araña” sobre la carne sonrosada.
Decorar con el cebollino y servir de inmediato.
Página web realizada con el patrocinio de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid